Una web sin mantener no falla el día que la abandonas: falla seis meses después, cuando un plugin desactualizado abre la puerta o una actualización rompe el formulario de contacto y nadie se entera hasta que lo dice un cliente. El mantenimiento no es un extra: es lo que hace que la inversión que hiciste en tu web siga valiendo algo dentro de dos años.
Qué incluye
Actualizaciones sin sustos
Núcleo, plugins y tema al día. Las actualizaciones se aplican primero en un entorno de pruebas y solo después en la web en vivo. Es la diferencia entre actualizar y actualizar con red: si algo se rompe, se rompe donde no lo ve nadie.
Copias que se restauran
Copia diaria completa —ficheros y base de datos— con 30 días de retención, guardada fuera del servidor de la web. Y una restauración de prueba periódica, porque una copia que no se ha restaurado nunca no es una copia: es un fichero grande del que nadie se fía.
Vigilancia y seguridad
Aviso automático si la web deja de responder, 24/7. Endurecimiento de la instalación, revisión de usuarios y permisos, y escaneo de malware. El certificado SSL se renueva y se vigila su caducidad: nadie debería enterarse de que ha caducado por el aviso rojo del navegador.
Incidencias resueltas, no derivadas
Si algo se rompe por el mantenimiento —una actualización que deja el formulario mudo, la web caída, un fallo de seguridad— lo arreglamos nosotros y entra en la cuota. Los cambios que pides tú (páginas nuevas, contenidos, funcionalidades) van por bolsa de horas, y lo sabes antes de pedirlos.
Informe mensual
Qué se actualizó, qué se detectó y qué conviene hacer. En una hoja, no en un panel al que nunca entras.
Qué NO incluye
El mantenimiento cubre que la web funcione, no que cambie. Rediseños, páginas nuevas, redacción de contenidos, tiendas desde cero o desarrollos a medida se presupuestan aparte.
Te lo decimos al empezar, no cuando pides algo y descubres que no entraba.
Tres formas de contratarlo
Web corporativa
La web de empresa que presenta lo que haces y recoge contactos. Actualizaciones, copias diarias, monitorización, seguridad e informe mensual. Incidencias atendidas en horario de oficina.
Web con formularios y reservas
Cuando la web hace algo más que informar: formularios que alimentan tu correo, reservas, cita previa, integraciones. Todo lo anterior, más la vigilancia de que esos flujos siguen funcionando —que es justo lo que más se rompe en silencio tras una actualización.
Tienda online
WooCommerce con pedidos y pasarela de pago. Además de lo anterior, revisión de que los pedidos entran y la pasarela cobra, y retención ampliada de copias: un pedido perdido no es solo una incidencia técnica, es un problema contable.
Preguntas frecuentes
¿Sirve para cualquier web o solo para WordPress?
¿Y si mi web la hizo otra empresa?
¿Tengo que cambiar de alojamiento?
¿Qué pasa si la web se infecta?
¿Cuánto cuesta?
¿Tienes una web y no sabes cuándo se actualizó por última vez?
Esa es exactamente la conversación que conviene tener antes de que pase algo, no después.
Revisamos tu web