Informático interno vs. empresa de soporte IT externa: qué compensa según tu tamaño

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Informático interno vs. empresa de soporte IT externa: qué compensa según tu tamaño

La pregunta «¿contrato a un informático o llamo a una empresa?» casi nunca se decide por el sueldo, aunque ahí empiece todo el mundo. Se decide por lo que pasa el día que esa persona está de vacaciones, coge una baja larga o se va a la competencia. Un informático interno o externo no son dos versiones de lo mismo más barata o más cara: son dos modelos de riesgo distintos. Y elegir mal cuesta mucho más que la diferencia de factura.

Vamos a poner los números y el criterio sobre la mesa, sin humo, para que decidas según el tamaño real de tu empresa y no según lo que hizo el vecino de al lado.

El coste total de un informático interno (más allá del sueldo)

El error de cálculo más habitual es mirar solo el bruto anual. Un técnico de sistemas competente en España no baja de 28.000–40.000 € brutos al año, y a esa cifra hay que sumarle todo lo que no aparece en la nómina pero sí en tu contabilidad: la Seguridad Social a tu cargo (en torno a un 30 % más), la paga de vacaciones que sigues abonando mientras nadie cubre su puesto, las bajas, y la formación continua que necesita para no quedarse obsoleto en un sector que cambia cada trimestre.

Cuando sumas todo, el coste real de un interno se acerca fácilmente a los 45.000–55.000 € anuales. Y ese dinero te compra a una sola persona, con un solo perfil y un solo cerebro.

Ahí está el problema de fondo, y no es económico sino estructural: un informático interno es un punto único de fallo. Sabe de redes, pero no es especialista en ciberseguridad. Se apaña con el servidor, pero nunca ha diseñado una arquitectura cloud. Y el día que se pone enfermo o se va, se va con él todo el conocimiento de tu infraestructura: las contraseñas, el porqué de cada configuración, el mapa mental de cómo está montado tu sistema. Reconstruir eso desde cero es caro y lento.

  • Sueldo bruto más un 30 % de cotizaciones a tu cargo.
  • Vacaciones, bajas y permisos: cero cobertura mientras no está.
  • Formación y certificaciones continuas para no quedar desfasado.
  • Un único perfil: nadie es experto en todo a la vez.
  • Dependencia total: si se va, el conocimiento se va con él.

Qué te da una empresa externa: 24/7, N1–N2–N3 y respaldo

Una empresa de soporte IT no te vende a una persona: te vende un equipo. Y esa es toda la diferencia. Cuando externalizas, dejas de depender de un individuo y pasas a apoyarte en una estructura pensada precisamente para que ningún fallo tumbe tu operación.

El primer cambio es la cobertura 24/7. Los problemas no esperan a horario de oficina: un ransomware entra un domingo por la noche, un servidor se cae en agosto. Un interno duerme; un equipo de soporte tiene guardias y monitorización continua que detecta y actúa antes de que tú te enteres.

El segundo es la estructura por niveles. El soporte N1 resuelve lo cotidiano (usuarios, incidencias rápidas), el N2 entra en configuraciones y sistemas, y el N3 es el especialista que aparece cuando el problema es grave o requiere arquitectura. Con un interno, todo lo hace la misma persona, sea o no su especialidad. Con un equipo, cada incidencia la atiende quien sabe.

  • Sin punto único de fallo: vacaciones y bajas ya no son tu problema.
  • Acceso a varios especialistas (cloud, ciberseguridad, redes, normativa) por el precio de uno.
  • Monitorización y copias de seguridad que funcionan aunque tú duermas.
  • Procesos, documentación y SLA: el conocimiento se queda, no se marcha.

Puedes ver el alcance completo en nuestra página de servicios: infraestructura cloud, ciberseguridad, ISO 27001, puesto de trabajo gestionado y soporte por niveles, todo bajo un mismo contrato.

Cuándo compensa cada opción según el tamaño de tu empresa

No hay una respuesta única, y quien te la dé sin preguntar por tu tamaño te está vendiendo, no asesorando. El criterio real depende del volumen de tu operación y de cuánto te duele que algo se pare.

Hasta 20–25 empleados

Aquí un interno rara vez se justifica: no hay carga suficiente para tenerlo ocupado a jornada completa y, cuando surge algo grave, se queda corto de especialidad. La externalización gana casi siempre: pagas por lo que usas y tienes detrás un equipo completo.

Entre 25 y 100 empleados

Es la zona de decisión. Puede haber trabajo para una persona interna, pero sigues teniendo el problema de la cobertura y de la especialización. Aquí es donde el modelo híbrido suele ser el ganador, y ahora vamos a él.

Más de 100 empleados

El volumen justifica tener personal interno, pero nadie a este tamaño lo lleva todo con la plantilla propia. Se combina un equipo interno para el día a día con un partner externo que aporta 24/7, especialistas puntuales, respaldo en picos y cumplimiento normativo.

El modelo híbrido: interno + externo

La falsa dicotomía es pensar que tienes que elegir uno u otro. En la práctica, las empresas que mejor resuelven su IT combinan ambos. Tu interno conoce el negocio, está en la oficina y resuelve lo inmediato; la empresa externa aporta la profundidad técnica, la cobertura fuera de horario y el respaldo cuando el interno no llega o no está.

El híbrido no es tener un interno «y además» pagar una empresa: es dejar de cargar sobre una persona responsabilidades que ninguna persona sola puede cubrir.

El reparto natural es sencillo: el interno se ocupa de lo cotidiano y del contacto directo con los usuarios; la empresa externa asume la monitorización 24/7, la ciberseguridad, las copias de seguridad, la arquitectura cloud y el cumplimiento normativo. Así el interno deja de ser un cuello de botella y pasa a ser un enlace, apoyado por un equipo que no se pone enfermo ni se va de vacaciones todo a la vez.

Esta fórmula es justo la que planteamos cuando una empresa aborda la externalización del departamento IT: no sustituimos a tu gente, sumamos capacidad donde te falta y quitamos riesgo donde te sobra.

Preguntas para decidir sin equivocarte

Antes de firmar nada, contéstate a estas preguntas con honestidad. Si dudas en varias, la externalización o el modelo híbrido es tu camino.

  • Si tu técnico se va mañana, ¿alguien más sabe cómo está montado tu sistema?
  • ¿Qué pasa si algo crítico se cae un sábado a las 22:00?
  • ¿Tienes cubierta la ciberseguridad y la normativa (ISO 27001, RGPD), o vas a golpe de susto?
  • ¿Tu técnico tiene trabajo real para una jornada completa, o le pagas por estar disponible?
  • Cuando surge un proyecto grande (migración, nube, incidente grave), ¿lo cubre solo?
  • ¿Quién restaura tus datos si mañana entra un ransomware y probaste la copia por última vez… nunca?

La respuesta sincera a estas seis preguntas suele valer más que cualquier hoja de cálculo comparando sueldos. Porque no estás eligiendo un gasto: estás eligiendo cuánto riesgo operativo quieres asumir.

Cómo lo resuelve MagicBoxDesk

En MagicBoxDesk externalizamos el departamento IT de pymes y grandes empresas en toda España, con soporte remoto y presencial. Te damos lo que un interno no puede darte solo: un equipo con soporte N1·N2·N3, monitorización 24/7, ciberseguridad, copias de seguridad, infraestructura cloud y cumplimiento ISO 27001, por un coste previsible y sin las cargas de una contratación. Y si ya tienes personal interno, no lo sustituimos: lo reforzamos con el modelo híbrido para que deje de ser tu punto único de fallo.

Lo primero no es venderte un plan cerrado, sino entender tu tamaño, tu operación y tus riesgos reales para decirte qué necesitas de verdad. Pide presupuesto sin compromiso y te ayudamos a decidir entre interno, externo o híbrido con criterio, no con humo.


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