Categoría: Mantenimiento

  • Soporte técnico informático para empresas: qué incluye de verdad y qué deberías exigir

    Soporte técnico informático para empresas: qué incluye de verdad y qué deberías exigir

    Cuando una empresa busca soporte técnico informático, lo que está buscando en realidad es dejar de perder mañanas. La palabra «soporte», sin embargo, se usa para cosas muy distintas: desde un número al que llamar hasta un equipo que diseña, mantiene y vigila toda tu infraestructura.

    Los tres niveles, sin misterio

    El sector organiza el soporte en niveles. No es jerga vacía: dice quién te atiende y qué puede resolver.

    • Nivel 1 · mesa de ayuda. Lo del día a día: contraseñas, correo, impresoras, permisos, altas y bajas de empleados. Resuelve el grueso de lo que entra y es lo que más se nota en la oficina.
    • Nivel 2 · sistemas y redes. Servidores, virtualización, directorio activo, copias, VPN, red. Entra cuando el nivel 1 escala y también en lo planificado: parcheo, actualizaciones, cambios de configuración.
    • Nivel 3 · ingeniería. Rendimiento, arquitectura, alta disponibilidad, incidencias que no tienen manual y decisiones que condicionan los próximos años.

    Un proveedor que sólo tiene nivel 1 te resolverá las impresoras y te dejará tirado el día que falle el almacenamiento. Uno que sólo tiene nivel 3 te saldrá carísimo para cambiar una contraseña.

    Qué debería incluir el contrato

    • Tiempos de respuesta por escrito y distintos según la gravedad. «Lo antes posible» no es un compromiso.
    • Monitorización, para enterarse antes que tú de que algo va mal.
    • Gestión y verificación de las copias de seguridad, con pruebas de restauración documentadas.
    • Inventario actualizado de equipos, licencias y contraseñas —y que sea tuyo—.
    • Informe mensual de lo que ha pasado y de lo que viene.
    • Soporte presencial incluido o tarifado de antemano, no improvisado.

    Preguntas que separan el grano de la paja

    • ¿Quién me atiende y con qué nivel? ¿Hay guardia fuera de horario y quién la cubre?
    • ¿Cuándo fue la última restauración de copia que hicisteis y cuánto tardó?
    • ¿Qué pasa con mis datos, mi documentación y mis contraseñas si dejo de trabajar con vosotros?
    • ¿Qué queda fuera del contrato y cómo se presupuesta antes de hacerlo?

    “Si mañana os despido, ¿qué me entregáis y en cuánto tiempo?” Sigue siendo la mejor pregunta que le puedes hacer a un proveedor de informática.

    Cuánto cuesta

    Depende de dos cosas: cuánta gente sois y cuánto puede parar el negocio. No es lo mismo dar soporte 24/7 a un equipo de siete personas que a uno de cincuenta con producción que no puede detenerse. Por eso desconfía de quien te da un precio por teléfono sin preguntar nada: o va a incumplirlo o ya ha metido el margen del riesgo.

  • Qué debe incluir un contrato de mantenimiento informático (y qué señales son mala pinta)

    Qué debe incluir un contrato de mantenimiento informático (y qué señales son mala pinta)

    Un contrato de mantenimiento informático se firma una vez y se sufre durante años. Merece la pena dedicarle una tarde. Esto es lo que nosotros miraríamos si estuviéramos al otro lado.

    Qué debe estar por escrito

    • Alcance exacto: qué equipos, qué servidores, qué servicios. Y qué queda fuera, dicho con la misma claridad.
    • SLA de respuesta por severidad, con horas concretas. “Lo antes posible” no es un compromiso.
    • Horario de cobertura y qué pasa fuera de él. Si hay guardia 24/7, cuánto cuesta y cómo se activa.
    • Inventario y documentación: que se mantengan actualizados y que sean tuyos, no del proveedor.
    • Informe periódico: qué ha pasado, qué se ha hecho, qué está pendiente y qué se recomienda.
    • Cláusula de salida: plazo de preaviso y obligación de entregar accesos, contraseñas y documentación.

    Señales de mala pinta

    • Las contraseñas de administrador las tiene solo el proveedor y no te las entrega. Esto es, directamente, un secuestro educado.
    • Permanencia larga con penalización desproporcionada.
    • Todo son “horas incluidas” pero nadie define qué es una hora ni cómo se justifica.
    • No hay informe. Si no puedes saber qué han hecho por ti este mes, tampoco podrás saber si merece la pena.
    • Se factura la monitorización pero nunca llega ninguna alerta. O va todo perfecto, o no está monitorizado.

    Un buen contrato de mantenimiento es el que te deja irte fácilmente. Justo por eso casi nadie se va.

    Bolsa de horas o tarifa plana

    La bolsa de horas funciona bien cuando tu necesidad es puntual y tienes a alguien interno que lleva el día a día. Tiene un efecto perverso conocido: como cada llamada consume saldo, se tiende a no llamar, y los problemas pequeños se dejan crecer.

    La tarifa plana sale mejor cuando quieres delegar de verdad, porque alinea los incentivos: al proveedor le interesa que no tengas incidencias, no que tengas muchas. Es el modelo que recomendamos en cuanto hay servidores de por medio.

    Una pregunta final para el comercial

    “Si mañana os despido, ¿qué me entregáis y en cuánto tiempo?”. La cara que ponga al responder te dirá casi todo lo que necesitas saber.