En qué consiste
Un antivirus clásico solo reconoce lo que ya está catalogado. El EDR vigila cómo se comporta cada equipo y aísla el que actúa de forma sospechosa aunque el ataque sea nuevo. La diferencia está en quién mira: la alerta nos llega a nosotros, la analizamos y actuamos. No te dejamos otro panel más que revisar.





